Para oficiantes de bodas

Conviértete en
Celebrante
Bondingoo.

Para oficiantes que acompañan a las parejas más allá de la ceremonia: de forma personal, confidencial y año tras año.

Cómo funciona →

No todo oficiante es Celebrante. Para serlo hace falta una licencia.

Como Celebrante Bondingoo eres la persona de confianza de tus parejas durante su año de Bonding. En dos conversaciones de 60 minutos retomas lo que los dos han preparado el uno para el otro en sus tareas. Haces las preguntas para las que en el día a día no queda espacio. Si lo desean, conviertes todo ello en su discurso de ceremonia anual y lo pronuncias tú o lo entregas. Cada pareja sigue contigo, año tras año.

Este papel exige experiencia, sensibilidad y discreción. Por eso conocemos personalmente a cada Celebrante. La licencia está vinculada a una región: marcas tu ubicación y tu radio de actuación en un mapa. Quien acompaña parejas en su región de forma estable obtiene protección territorial.

El camino a la licencia

Cuatro pasos hasta tus primeras parejas.

Así funciona la incorporación como Celebrante Bondingoo.

Crea tu cuenta. Te registras en el área de socios, defines tu contraseña y confirmas tu correo electrónico.

Envía tu solicitud. Cuéntanos tu experiencia como oficiante, tu región y por qué quieres trabajar con Bondingoo.

Conócenos. En una conversación repasamos el sistema Bondingoo, el formato de las conversaciones y tu territorio. Después te damos de alta.

Crea tu perfil. Preparas tu ficha con fotos y descripción y marcas tu territorio en el mapa. Tras nuestra revisión, las parejas te encuentran en el directorio.

Comprueba tu región

Mira quién ya forma parte.

En el mapa ves qué celebrantes ya trabajan con Bondingoo. Las zonas rellenas son territorios protegidos. Si tu región ya está ocupada, hablamos de alternativas en la conversación.

Ver el mapa →

Forma parte de la red Bondingoo.

El primer paso es tu cuenta, la conversación viene después.

Regístrate ahora →
BONDINGOO

Un ritual contra la costumbre.